Hace poco me preguntaron si volvería a escribir, si lo retomaría. Cuando me lo dijeron, pensé que no se me ocurriría que escribir, pero me e dado cuenta de que no tengo que decidir sobre que escribir. Después de todo, eres tu quien decide lo que poner: tus pensamientos, algún recuerdo, tus sueños, tus historias. Es curioso el escribir. Ya que parece que no cuesta nada,es simplemente tener una idea de ponerse a ello, pero en realidad, deben ocurrir muchas cosas para que esa idea se convierta en una historia, y ya no te digo en un libro.
Para empezar, los personajes. Esas personas que os imagináis mentalmente según al descripción que se hace de ellos. Hay muchos tipos diferentes, los malos, los buenos, los que no se deciden. Es bastante sencillo hacer que se odie a un personaje, lo realmente difícil es que te agrade, te guste y lo acabes queriendo, hasta el punto de que si llega a desaparecer en la historia del libro, acabes llorando de rabia mientras lees esos últimos instantes, suelen ser los mas cortos, y normalmente siempre nos enfadamos con el autor, pero ¿Acaso crees que a el no le cuesta hacer lo que hace? Son sus personajes después de todo, él o ella les a dado forma, han pensado en sus gestos, sus expresiones, que están descritas al detalle intentando que lo imagines igual que ellos, sus habilidades, sus encantos, su carácter. Han ido cambiando cada aspecto hasta convertirlos en quienes son, los quieren incluso mas que los lectores.
Entonces aquí vienen las preguntas "¿Por que acaban con ellos? Si les quisieran tanto no se los cargarían" Esos no son argumentos válidos, por un motivo muy simple. Los finales de los libros, hay quienes los prefieren cerrados, otros abiertos, y otros que les explique que pasa con cada personaje detalladamente hasta el final, que no quede nada a su imaginación.
Y por supuesto, otra de las cosas mas importantes de las historias a las que no se les da la suficiente importancia. Los escenarios, en otras palabras, las ciudades ¿Cuantos de nosotros no hemos soñado con esos lugares? ¿Cuantas veces hemos deseado encontrarnos en esos lugares? ¿O los poderes o maravillas que se describen en ellos? Por que yo al menos si, y un montón de veces. Son igual de importantes que los personajes.
Hay ocasiones en las que estas estresado, triste, o simplemente aburrido, en los que un buen libro te atrapa entre sus páginas sin posibilidad de salir de él. Tu mente baga junto con las líneas de libro a ese lugar, el cual, para ti será el mas increíble que hayas conocido nunca, al menos durante esos momentos....
